“Lo que debería haber terminado en un tumulto de bar ha cristalizado en un disco en el que se han asociado libremente, como amigos de una única noche que por fecunda y memorable termina pareciendo muchas. (…) Las telecomunicaciones han permitido la unión temporal de Fernández, Vicente y Rodríguez: una suma que recuerda a Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, o también a una firma de abogados, o a unos Beach Boys en el secano de sobremesa bajo la solana. (…)” (Raúl Minchinela).